Ciudad de México.- Durante el foro “El Papel del Estado en la Construcción del Sistema Eléctrico Nacional”, el presidente de la Comisión de Energía, Manuel Rodríguez González, resaltó que se trata de un tema sumamente interesante, con visiones amplias y distintas.
Calificó al Parlamento Abierto como positivo y constructivo; “va a ser de mucha utilidad para las tres comisiones que vamos a intervenir en el dictamen y, por supuesto, posteriormente, en caso de llegar al Pleno, para los 500 diputadas y diputados que integramos la Cámara de Diputados”.
Francisco Barnés de Castro, ex rector de la UNAM y socio director de Cifra2 Consultores, firma especializada en energía y medio ambiente, afirmó que la reforma propuesta por el Ejecutivo debe ser rechazada en todos sus términos por el grave daño que causaría al sector eléctrico, a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a las finanzas públicas, a la confianza de los inversionistas y a la economía nacional.
“La mayoría de los reclamos atendibles que en su momento ha planteado la CFE pueden y deben ser atendidos a través de modificaciones a la Ley de la Industria Eléctrica”.
Señaló que es mucho más restrictiva para el sector privado, cancela el derecho de los usuarios calificados de contratar y recibir electricidad de otras fuentes de suministro diferentes a la CFE, a las inversiones existentes en más de 800 centrales eléctricas se les impone un cambio radical en su modelo de negocio, lo cual es violatorio de los acuerdos internacionales suscritos por nuestro país, y cancela todos los permisos de generación y los contratos de la CFE con el sector privado.
Humberto Morales Moreno, coordinador del Centro de Investigación de Historia Económica y Social Centro de Estudios Estratégicos, refirió que la CFE tiene que salir a comprar energía de una gran cantidad de empresas privadas a las que se les otorgaron permisos de manera “irresponsable y que han especulado con los contratos concesión; entonces, por esa razón me parece que, históricamente hablando, no se trata de regresar al pasado, se trata de reordenar el mercado eléctrico nacional, poner orden”.
Óscar Moreno Silva, abogado o especializado en infraestructura y proyectos de energía, calificó como preocupante que en los transitorios se cancelen los permisos de generación el día que entre en vigor la reforma, ya que tiene una afectación grave a inversionistas, pues es una expropiación de facto, debido a que estos permisos habían sido otorgados mediante proceso de ley.
Joaquín Rodríguez Béjar, ingeniero mecánico electricista por la Universidad Nacional Autónoma de México, dijo que es fundamental entender que un sistema de generación y transmisión eléctrica existe y que la singularidad de la oferta de energía es cuantitativamente idéntica a la demanda; es decir, no se puede generar un kilowatt que no se demande o que no esté disponible, por lo que la oferta y la demanda no rigen este mercado convencional.
Mónica Rodríguez Díaz, consultora senior y encargada de las cuentas para el sector energético en la firma Integralia Consultores, enfatizó que “no requerimos una hipercentralización de la industria eléctrica, sino herramientas regulatorias y políticas en manos de todos los participantes de la industria que ayuden a mitigar la crisis climática”.
Jorge Tonatiuh Martínez Aviña, académico de la UNAM y especialista en micro y macro finanzas, comentó que hoy en día el sistema eléctrico nacional es alimentado en 38 por ciento por la Comisión Federal de Electricidad y la proyección que dan los economistas de la CFE es que a 2029 la generación de energía podría ser de únicamente el 16 por ciento.

